Los diecinueve años de Elena Furiase
Gracias a la serie, ya me invitan a los sitios por ser yo, no por ser hija de Lolita
Quedamos para hacer la sesión de fotos y entrevista a las cinco de la tarde y Elena llegó con una puntualidad británica. He tenido la suerte de trabajar con su abuela Lola en televisión y con su madre, Lolita, en pocas ocasiones. Las tres mujeres tienen un denominador común, su gran profesionalidad, su capacidad de trabajo y su amor por el arte. Elena es mucho más madura que su edad biológica y sus compañeros de serie comentan sorprendidos su saber estar. Además de heredar el arte de sus antecesoras posee una belleza serena que impone y que le va a ser de gran ayuda en el trabajo que ha elegido.
Eres una de las protagonistas de la serie de Antena 3 Televisión El Internado. ¿Cómo te sientes como actriz?
Muy contenta, porque es algo que me llegó de repente. Tiene mucho éxito y yo gracias e ella, he dejado de ser la hija de Lolita para convertirme en Elena Furiase. Me invitan a los sitios por ser yo. Fue una sorpresa y una descubrimiento. Yo quería ser actriz, aunque no lo tenía del todo claro, pero ahora que estoy viviendo esto, ya no hay lugar a dudas. La segunda temporada que empieza ahora la estoy cogiendo con muchísimas más ganas, porque ya se lo que es un éxito y quiero mantenerlo.

¿Cuando decidiste lo de ser actriz?
Desde muy pequeña, con seis años, me quedaba detrás de una cortina durante horas hasta que alguien me presentaba y salía. Lo que pasa es que luego, con las presiones de la prensa, me dio un poco de miedo y pensé que mejor estudiaba Derecho o Veterinaria, aunque eso me duró poco tiempo. A raíz de que mi madre empezó a hacer cine y yo iba con ella a los rodajes, ya comencé a enamorarme de un foco, una claqueta... y dije "Esto es lo mío".
¿Y que te dijo tu madre cuando le comunicaste que querías ser actriz?
No se sorprendió para nada porque sabía que mi idea de ser abogada era leve y, sobre todo, fugaz. Me dijo que luchara por ello, porque ella me iba a apoyar siempre, pero que no dejara de estudiar. Así lo hice.
¿Sigues estudiando?
Ya no. Hice un año de Comunicación Audiovisual, pero lo dejé. Insistí en lo de ser actriz y en casa todos los comprendieron perfectamente. En casa, todos somos cantantes, actrices o futbolistas.
¡Que arte hay en tu familia! ¿Eso pesa o motiva?
No pesa, pero siempre están las comparaciones. La familia Flores es una leyenda que en ocasiones te ayuda y en otras te perjudica. Por el hecho de ser hija de o nieta de me van a mirar más con lupa y me van a criticar más que al resto, pero, por otra parte, si lo haces bien y encima vienes de esta saga, pues te tienen muchísimo más cariño y te respetan más. Es una tabla que hay que saber nivelar y yo por ahora creo que lo estoy haciendo bien.
¿Que te ha aportado tu abuela Lola?
Ojalá estuviera aquí mi abuela para verme en la serie. ¡Disfrutaría tanto viéndome convertida en casi una artista! Ella me ha dejado un camino hecho muy bonito. Yo solo tengo que caminar por él. Me ha abierto muchas puertas y ha dejado encendida una luz impresionante. Yo sé que siempre me van a tratar mejor por ser la nieta de Lola Flores. Lo buena que ha sido, el arte que ha tenido y esa gracia que derrochaba es muy difícil de olvidar.
¿Y tu abuelo Antonio que te ha dejado?
El recuerdo de mi yayo es que me traía siempre chocolate. Mi abuela era más activa, un torbellino, pero él era la serenidad. Me acuerdo de él tocando la guitarra, siempre muy bueno y paciente.
¿Qué que te queda de tu tío Antonio?
Lo poquito rebelde que soy.
¿Eres poco rebelde?
Si, no me molesto en montar un lío por algo que a lo mejor no voy a conseguir. Para eso soy vaga. Pero la poca rebeldía que tengo es herencia de Antonio. Nos dejó letras y canciones maravillosas que nos enseñan muchas cosas. Para mí es el mejor compositor de la familia.
Ahora, dinos que tienes de tu madre.
Tengo todo: los ojos, la forma de hablar, la actitud... Yo la veo tan buena artista, mejor persona y aún mejor madre, amiga, compañera... Es una persona especial, muy buena gente.
También tendrás algo de tu padre
Si. Dicen que el físico y la paciencia que no tiene mi madre. Mi relación con él es muy distinta a la que tengo con mi madre. Ella y yo somos muy socias y, sin embargo, con mi padre es como una protección recíproca. El intenta protegerme a mí y yo le protejo a él más que a mi madre. No sé por qué, es algo que tengo desde pequeña. Creo que mi madre puede defenderse sola, pero mi padre es muy buena persona y se deja engañar a veces muy fácilmente... No lo sé explicar muy bien.
Cómo sois las niñas con los padres...
Sí, es verdad. Luego, mi padre es el primero que pone orden cuando algo no le gusta. Eso está claro.
Nos queda tu tía Rosario, que no nos podemos olvidar de ella.
Mi tía es mi segunda mamá. He pasado mucho tiempo, cuando nació mi prima Lola, con ella y es como una segunda madre para mí, pero con la ventaja de que incluso hay un tonteo muy especial entre las dos.
¿Has heredado la voz de tu familia?
Definitivamente, no. Me encanta cantar, pero no lo hago bien. Me gustaría, pero no tengo buena voz para cantar.
¿Cuales son tus vicios?
La ropa, los libros y los viajes.
¿Cuál ha sido tu último viaje?
Fuimos a Panamá y me encantó.
Acabas de terminar una relación. ¿Como te sientes?
Una relación de tres años siempre te deja un poco tocada.
¿Tienes muchas amigas?
Sí, como nueve o diez íntimas. No podemos estar un fin de semana sin vernos. son amigas de toda la vida, desde el cole.
Cuando salís, ¿dónde váis?
Solíamos ir a discotecas, pero últimamente nos gusta más reunirnos con nuestros amigos en las casas. Hacemos planes más tranquilos.
¿Que parte de tu cuerpo te gusta más?
Ahora mismo estoy muy a gusto con mi físico. He adelgazado cuatro kilos y me siento muy bien. Pero lo que más me gustan son mis manos. Creo que las tengo muy bonitas.
¿Crees que estás llevando bien tu carrera profesional?
Yo creo que sí. Es cuestión de ir trabajando bien y ganarte tu espacio tanto en el ámbito nacional como en el internacional.
Vas a por todas.
He descubierto que esto es lo mío y hay que luchar por ello. Si se llega al final, pues muy bien, y si no, lo importante es participar.
¿Te gustaría emular a Penélope Cruz?
Hombre, ahora mismo que está con Javier Bardem me encantaría (risas). Ella se lo ha currado y es maravillosa. Está guapísima y claro que me encantaría llegar a donde está ella.